La vulnerabilidad de las impresoras

Los ataques informáticos o los ciberataques son cada vez más comunes y cada vez más peligrosos tanto para las empresas como para las personas en general.

Actualmente, todos basamos gran parte de nuestra actividad profesional y personal en aparatos tecnológicos, sin ser conscientes al 100% de que casi cualquier dispositivo tecnológico puede recibir uno de estos ataques.

No solo ordenadores, teléfonos móviles o dispositivos conectados directamente a la red pueden sufrir ciberataques, sino que los dispositivos que no lo están también.

Un ejemplo son las impresoras. La mayoría de las impresoras actuales son vulnerables a ataques informáticos. De hecho, y centrándonos en el ámbito profesional, según un estudio realizado por el Instituto Ponemon, más del 60% de empresarios piensan que sus impresoras pueden estar infectadas, pero no se toman la amenaza en serio.

¿Por qué? Porque no consideran todas las amenazas a las que están expuestos cuando hackean sus impresoras porque no las conciben como algo más que meras herramientas para imprimir o escanear, y esa es una concepción totalmente errónea.

Actualmente, las impresoras son herramientas multifunción equipadas con puertos, interfaz de red, disco duro, sistema operativo, protocolos SMB, protocolos FTP, se les pueden instalar aplicaciones, podemos -a través de la impresora- acceder a nuestros correos o a discos duros virtuales como Dropbox o Google Drive, etc.

Estas características las convierten en dispositivos que almacenan mucha información sobre tu empresa y sobre tus trabajadores.

Y el hecho de no asegurarlas más, puede generar amenazas como el robo de credenciales, el robo de información confidencial de la empresa, suplantación de identidad, conseguir el control remoto de la impresora alterando su firmware, atacar a otros dispositivos a través de ellas…

Y, si bien es muy difícil erradicar una amenaza de ciberataque, sí que hay ciertas recomendaciones que pueden ayudarte a reducir el número de amenazas y, en caso de ataque, reducir los daños:

  • Impresiones privadas. Muchas impresoras actuales incluyen ahora esta opción, la cual ayuda a proteger tus documentos. De esta forma, hasta que el usuario que ha mandado el documento a imprimir no ponga el pin establecido, no se imprimirá el documento.
  • Equipación. Es decir, utilizar impresoras con alta tecnología de seguridad y credenciales de seguridad. Esto ayudará a que tu información este más protegida.
  • Educación. Tus empleados tienen que conocer los riegos y deben adoptar nuevos hábitos que disminuyan los riesgos de pérdida de información.