Después de tratar de salvar la situación durante el primer año de la década de los ochenta, la familia Gispert, llega a un acuerdo con Philips Ibérica la cual compra la Empresa. Establece determinadas condiciones para hacer posible su continuidad. En estas condiciones, una parte importante de la plantilla de empleados será transferida a una red de concesionarios que se crea y que se denomina Gispert Informática y Equipos de Oficina y que comercializará aquellos productos que no son Philips, salvo algunas excepciones como dictáfonos, pequeños ordenadores y accesorios para los mismos. La compañía que continúa las actividades de Data System pasará a denominarse Philips Informática y Comunicaciones S.A. y englobará la comercialización de equipos informáticos y de telefonía.   Philips Informática y Comunicaciones S.A. Esta compañía se crea con una plantilla de seiscientos empleados aproximadamente, los cuales mantienen, en su mayor parte, los puestos de trabajo que venían desempeñando en Gispert S.A. Los puestos directivos, no obstante, son reemplazados mayoritariamente, por empleados procedentes de Philips. La filosofía de la empresa ha cambiado y se ajusta a la del Grupo Philips. Dado que la necesidad de espacios es menor, se prescinde de varios locales entre los que se encuentra el que ha sido sede de la Empresa en San Juan Despí, volviendo la sede central a ubicarse en calle Provenza, pero manteniendo los almacenes centrales en el edificio de San Juan Despí. Los edificios que ocupaba la antigua organización, no eran el realidad propiedad de Gispert S.A., salvo el centro de formación de Collbató, por lo que Philips Informática y Comunicaciones S.A., establece la continuidad de los que ocupa mediante contratos de arrendamiento. Se determinan delegaciones en varios puntos del país, que son estratégicos, según la orientación que Philips quiere dar al negocio. Se mantiene una determinada independencia de la organización de Philips Ibérica y se incorpora a la oferta la división de telefonía que en ese momento mantiene Philips. Esta integración tiene por objetivo crear un vínculo, que con el tiempo será fundamental, entre las telecomunicaciones y la informática, tanto en la organización interna como en la línea de oferta de productos y servicios. Superadas las crisis de los primeros años de la década de los años ochenta, después de un periodo de adaptación, se llega a conseguir un buen resultado económico y organizativo en Philips Informática y Comunicaciones s.a. Pero los tiempos de la informática han cambiado, se va a producir una evolución muy rápida de los productos. Las innovaciones son constantes y la vida de los productos, en lo que se refiere a prestaciones es muy corta, los precios caen y por consiguiente los márgenes son cada vez menores. Se da la circunstancia de que a veces no se llegan a comercializar modelos que han quedado obsoletos en poco tiempo y pasan del almacén directamente al desguace. La organización sigue manteniendo un alto nivel de competitividad, pero el mercado está imponiendo unas reglas que es difícil seguir. Se hace cada vez más patente que las economías de escala son las que determinan la posición en el mercado, así como los costes en origen de la mano de obra. Los productos procedentes del mercado americano y asiático, se hacen en poco tiempo con el dominio de los productos informáticos.